Para estas vacaciones hemos seleccionado para vosotros un post de Marina y de su blog “Inezie essenziali”, que ha hecho descubrir a nuestros lectores europeos una pasión muy italiana, la novela policíaca, que Marina consume como una dulce droga…
Hay novelas policíacas y novelas policíacas, claro. Pero yo hablo justamente de esas hechas sólo de un asesinato, una caza y el descubrimiento del culpable. Ninguna ambición literaria, sólo una trama, hecha de misterio, escalofrío y revelación. Brutales, en cierto sentido. Hay circunstancias de la vida en que yo las consumo como una droga. Las Mondadori se leen en un par de horas. Dos horas de anestesia total.
Dado que después no me queda nada, su precio me parece siempre demasiado alto. Pero no se escatima con las medicinas.
De todas formas existen tienditas especializadas en viejas novelas policíacas vendidas a a mitad de precio que pasan de mano en mano desde hace treinta o cuarenta años. De hecho es posible devolverlas, dejárselas valorar y coger otras a cambio. Son frecuentadas por coleccionistas apasionadoes del género y, supongo, por gente como yo que va en busca de la potente forma de remolino mental, sin riesgo de reflexión, que sólo las auténticas novelas policíacas garantizan. Lo que hace de ellas un arma vencedora contra el ansia es su capacidad de impedir cualquier identificación con los personajes. Éstos son simples caracterizaciones. Sus sentimientos son estereotipados, personifican un vicio o una pasión sin suscitarla jamás. Son máscaras y no nos afectan. La lectura no activa ningún mecanismo que pueda hacernos penar o gozar con ellas. Nos enganchamos a la trama y ella nos lleva consigo sustrayéndonos a nosotros mismos y a nuestras tramas. Pero hace falta tener la cautela de descartar los grandes clásicos, los maestros de la novela policíaca, aquellos que al escalofrío saben dar un alma. A estos hay que evitarlos como la peste. Gran invención las auténticas novelas policíacas.
Me compraré una carretada.
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Trabajo Excelente. Hay sintaxis. Claridad y deja curiosidad al lector para iniciarse como lector de este tipo de literartura.
Saludos.
Mario Del Varco
Es cierto. La novela policiaca nos atrapa porque estàn llenas de misterio y suspenso. El iniciador de este tipo de historias fue Edgar Allan Poe en el siglo XIX, despuès vinieron muchos otros màs modernos.